Aunque su manual no insista en el uso de un lubricante de motor totalmente sintético, sigue siendo una opción inteligente, ya que los lubricantes de motor sintéticos ofrecen la mejor protección posible para todos los motores.

La mayoría de los automóviles modernos ya utilizan un lubricante de motor totalmente sintético, pero los automóviles más antiguos también pueden salir ganando con el uso de este tipo de lubricante*.

Los lubricantes totalmente sintéticos ofrecen el mejor rendimiento posible y proporcionan una protección óptima desde el arranque del motor. Trabajan más duro en todas aquellas situaciones en las que más se exige al motor, como al conducir a temperaturas extremas, remolcar cargas pesadas y circular en tráfico denso con arranques-paradas constantes.

Según la viscosidad que recomiende su manual, el lubricante sintético también puede mejorar el rendimiento y el ahorro de combustible de su vehículo e incluso mantenerse más resistente que los lubricantes minerales tradicionales o semisintéticos durante más tiempo en los intervalos entre cambios de aceite.